El Sacio-Intestinal de VERA combina cinco componentes porque la señal de saciedad no depende de un solo mecanismo. Cada uno cumple una función distinta y, al trabajar juntos, ofrecen un apoyo más completo.
La comunicación entre el intestino y el cerebro es la que participa en cómo percibes el apetito, los antojos y la saciedad. Cuando esa señal no llega bien, comes aunque tu cuerpo no lo necesite.
Por eso la cápsula es de liberación entérica: atraviesa el estómago sin degradarse y libera la fórmula en el intestino, que es donde empieza la señal.
Una solución completa, simple y bien tolerada, en una sola cápsula al día.